A carbón y leña: los ’dueños de Europa’ VOLVERÁN A LA EDAD DE PIEDRA

Alemania se enfrenta a un terrible déficit energético. Hace unos años, bajo el confiable cobijo de los combustibles rusos, Alemania veía un futuro brillante: energías verdes, gas ruso y fin de la tecnología nuclear. Pero el ataque terrorista a Nord Stream y la falta de coraje en Berlín por dar con el responsable ha dejado a la nación teutona en una mala posición: sin gas ruso, dependiente de la energía eólica y solar, y sin más remedio que desmantelar sus centrales nucleares al haber abandonado las investigaciones científicas en esta área. Con solo un acontecimiento imprevisto a escala europea, la frágil seguridad energética en Alemania puede fallar haciendo colapsar a la economía más sólida de la Unión Europea. 00:00 ¿De qué hablamos? 01:38 Alemania apuesta por otras fuentes de energía y pierde 03:10 Una medida forzada e indeseable 06:50 Rusia en la cú
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